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Los primeros manuales y profesores de esgrima en Europa

Los primeros manuales y profesores de esgrima en Europa

en 1474 en España se publicó el primer libro dedicado a la técnica y táctica de la esgrima. Fue escrito por los profesores españoles Ponce de Perpiñan y Pedro de Torre. En el siglo XVI en Italia se publicaron las obras de los esgrimistas de renombre de aquella época, Achilla Marozo, Salvatore Fabris, Rodolfo Capofferro, Camillo Agrippa.


Cita del manual de esgrima de Rodolfo Capoferro (año 1652):

A lo largo de muchos años en Italia predominaba la escuela de Marotzo, al cual luego llamaron “el padre” de la esgrima italiana.


Cita del tratado de esgrima de Achill Marotzo (año 1517):

Fue un esgrimista excelente, prefería el estilo de ataque, maniobras complicadas, produciendo un corte con el filo por excelencia. Al tener mucha experiencia como profesor, él elaboró las recomendaciones prácticas para los profesores de esgrima.

Camillo Agrippa, en su tratado de esgrima describe las ventajas de los tocados sobre los golpes de corte, y por primera vez introduce el término “respuesta” – acción que se produce después del quite del contrincante. En 1560 Vigiani describe 7 defensas y sólo unos 200 años después en Francia introducen la 8 defensa. Todas ellas se parecen a las actuales.

En 1570 aparece el libro de Di Grassi, donde por primera vez se describen las líneas de esgrima, así como la noción del “sentido del arma”, las que se utilizan hasta ahora.


Cita del tratado de Jiacomo Di Gras (año 1577)

En 1599 en Inglaterra fueron publicadas “Las paradojas de defensa” de Jorge Silver y sus “Instrucciones breves…”. Este libro no fue vuelto a publicar hasta 1898, cuando en el Museo de Gran Bretaña fueron encontrados los manuscritos de Silver. Silver demostraba que la hoja corta es mejor que la larga. Es muy curioso que aun en 1507 en los torneos ingleses se utilizaran “las espadas de cortesía” – más cortas, obtusas, rectas para los combates no mortales. Existían los combates nobles y mortales. Los primeros se llamaban en francés “plaisance” lo que significa placer.

En 1567 en Paris fue fundada la Academia de los profesores de esgrima de Francia. Los franceses fueron los primeros en eliminar el puñal, daga y capa, de lo que escribe San-Didie en 1573. Esto provocó el cambio de la posición del tirador (los contrincantes diestras se ponen frente uno a otro con el lado derecho).


Estampa del manual de Genry de San-Didie (año 1573)

Los italianos conservadores no apoyaron esta propuesta. Y sólo 37 años después de los franceses, en 1670, ellos plantearon anular la daga, puñal y capa.

En 1633 en Francia fue publicado el libro de Bernar Renne, donde él describe el saludo, posición de combate, tirada a fondo, movimientos de esgrimistas y la técnica de manejo de armas que es muy parecida a la moderna. En 1670 De la Tushe escribe sobre la parte débil y fuerte de la hoja de espada. Le Pershe Du Cudre en 1676 introdujo el término “contraataque” después del ataque.


Del manual de esgrima de M.Handt

A los mediados del siglo 17 aparecieron las espadas francesas más ligeras y cortas con la hoja triangular. Estas espadas se utilizaban sólo para tocados. En eso se diferenciaban de la escuela italiana, donde la espada se utilizaba no sólo como arma de embestida sino para dar golpes de corte. Más tarde los franceses inventan el florete con la punta de cuero parecida a la flor, de ahí proviene su nombre.

El famoso escritor Molier definió de una forma espectacular la esencia de la esgrima:

“La esgrima es el arte de dar tocados sin recibirlos. La necesidad de tocar al adversario, evitando sus golpes, hace que el arte de esgrima sea muy complicado y difícil, ya que al ojo que ve y avisa, a la mente que analiza y decide, a la mano que ejecute es necesario agregar la precisión y rapidez para dar vida al arma”.